Por Sofia Ximena Acosta
Un grupo de amigos va a ver a su equipo a La Bombonera. Esta vez no se detienen por el clásico choripán o el famoso “paty” de cancha; deciden hacer la previa en la mítica pizzería Banchero, a tan solo cuatro cuadras sobre la avenida principal del barrio. Aprovechan que llegaron temprano, ya que durante y al finalizar el partido, el inmenso salón desborda de comensales. Otros prefieren caminar un poco más e ir hacia locales como Los Campeones, pizzería clásica del barrio de Barracas.
No importa el resultado, ni siquiera si se tiene o no compañía: es parte del ritual, no tener la panza vacía y coronar la jornada con un triángulo de masa y abundante queso.
La relación entre el barrio de La Boca, el Club Atlético Boca Juniors y la pizza porteña no es casualidad. El club más popular de Argentina lleva en su bandera y en sus esquinas a “Don Pedrín el Fainero”. Esta figura, nacida en los años 40, representa al inmigrante italiano de bigotes refinados y vendedor callejero. Su imagen se popularizó gracias al éxito del programa radial donde Félix Mutarelli interpretaba al personaje todos los domingos al mediodía por Radio Belgrano. Pedrín es la historia viva del barrio: vender pizza en la vereda es identidad pura y parte del telón que despliega la hinchada en cada partido.
Jorge D’Agostini es el autor de “La Boca, Pizza, Cocina, Identidad”, una investigación profunda sobre la historia culinaria del puerto. El libro realiza un recorrido que comienza con el desembarco de Pedro de Mendoza en 1536, analizando la flora, la fauna y la geografía, para luego profundizar en la inmigración de principios del siglo XX y las transformaciones del territorio.
El viaje histórico continúa con el creador de la fugazza con queso (Juan Banchero), las típicas cantinas de la calle Necochea y las clásicas cenas de Benito Quinquela Martín, donde personalidades del mundo llegaban para disfrutar del banquete de “La Orden del Tornillo”.
Esta enciclopedia gastronómica se recomienda leer con la panza llena porque, además de redactar las transformaciones en la cocina, cuenta con fotografías inéditas, recortes periodísticos y un mapa de las pizzerías más recordadas de La Boca.
Con esta obra, el autor logra divulgar el pasado de uno de los barrios más emblemáticos del mundo, afirmando una premisa contundente: “La Boca es a Argentina lo que Nápoles es a Italia”.

