“Hasta el día que muera quiero ser honesto y llegar a las personas desde la emoción”

Tuvimos la suerte de dialogar un rato con Pennisi, quien con la ternura que lo caracteriza nos habló de sus comienzos en la música, de sus maestros y de su familia.

Cuando salís a un escenario, ¿Qué sentís o imaginás?

Siento emoción porque nunca me imaginé todo lo que estoy viviendo. Y me imagino que mientras uno esté emocionado, eso se transmite a las personas. Esa es la misión de todos los artistas, dejarle algo a las personas. La música me da esa posibilidad. Obvio que hay que planear el show, cantar los temas que a todos les gustan o conocen, pero hay una gran parte del espectáculo que es emocional y está bueno vivirlo así. ¡Soy muy agradecido a la gente!

A los 4 años tuviste tu primer acercamiento con un instrumento. Eras muy chico, ¿cómo fue que se te despertó esa inquietud? ¿Lo recordás?

Mis viejos son músicos y tenían una banda de rock, y en la banda había un bajista que tocaba con ellos y que siempre aparecía en casa con su bajo. A mí me llamaba mucho la atención el sonido, hasta que un día lo vi apoyado en una cama, lo agarré y empecé a tocar de esta forma. Me quedaba re grande porque yo era muy chico. Ahí empecé a jugar un poco con la música. Mi juguete era la música. Habría que recuperar eso ¿no? Menos tecnología y más música.

¿Cómo viviste la experiencia de ser un artista callejero?

Tocar en la calle fue muy importante porque desde entonces sentí que tenía que ser músico. Al principio no tenía lugares dónde tocar, por eso lo hacía en la calle. Y por ese entonces un amigo tocaba en la peatonal y verlo me motivó más a hacer lo mismo. A la familia no le gustaba, mucho menos a mi mamá, hasta que entendieron que yo haría algo en serio con la música. La calle fue un trampolín para vivir otras cosas, y fue fundamental porque me hizo más espontáneo. Todo lo que aprendí en la calle lo llevo hoy al escenario. Lo espontáneo tiene mucho sentido.

¿De dónde viene el amor por la música?

Viene de mi familia, de mamá y papá… cuando era chico escuchábamos música en casa y ya me emocionaba. Desde siempre estuvo presente en mi vida y no podría imaginar la vida sin música.

¿Y qué música escuchaban en familia?

Bastante rock, como Pink Floyd, Creedence, Johnny Rivers. De repente mis viejos empezaron a armar su propia banda y a componer canciones. Y ahora escucho candombe, flamenco, la trova cubana me encanta, me identifica mucho el folclore, me gusta el jazz, escucho tango, y son admirador del Flaco Spinetta y de Fandermole; entre otros. Admirar es hermoso.

¿Qué instrumento te gusta tocar más?

La guitarra es lo que más disfruto. No tiene comparación. Es lo que más me gusta, me divierte y me permite disfrutar la música de otra manera. De todos modos, más que guitarrista, me considero músico. También me gusta el bajo, el piano y la armónica, pero tocar la guitarra es único.

¿Quiénes fueron tus maestros/as?

¡Muchos! Creo que en lo que es la música y el canto popular, la Negra Sosa, el Flaco Spinetta y Silvio Rodríguez. También Camarón de la Isla y Paco de Lucía, personas con sentires muy fuertes y apasionantes.

Sos fanático del Flaco Spinetta, ¿Por qué te gusta tanto?, ¿Qué admirás de su arte?, ¿Qué canción te gusta y no te cansás de escuchar?

Hay muchas canciones que me encantan. Me emociona su genuinidad, su transparencia y sinceridad, pero al mismo tiempo su libertad sin prejuicios. Hacía lo que sentía y quería con la música, no le importaba si la gente lo entendía o no. Hizo una carrera muy grande con mucha convicción y decidido a lo que quería llegar. Tenía puestas sus raíces en la música. En lo mejor de la música está el, hacía cosas increíbles. Su poesía era bellísima, metafórica.

¿Qué canciónes? Y, tengo etapas, hoy escucho mucho “Agua de la miseria”, “Jardín de gente” y “Canción de Bajo Belgrano”. Son las que acompañan mi presente.

¿Y qué pensás sobre esto de entender al arte o los artistas para disfrutar?

Creo que las cosas llegan y no hace falta entenderlas. La música de hoy está pensada para emocionar a la gente. Y hay música pensada para que a la gente le guste. Tiene que haber un equilibrio. Yo hasta el día que muera quiero ser honesto y llegar a las personas desde la emoción.

¿Qué sentiste cuando la Legislatura Porteña te nombró Personalidad Destacada de la Cultura?

Me emocioné muchísimo, no me lo esperaba. Fue algo único con todo lo que representa el hecho de que Buenos Aires me haya destacado. Somos muchos los que aportamos a la cultura, y ser destacado de entre esas personas es emocionante y muy motivador para seguir creciendo y que la gente ponga su voto de confianza en vos.

¿Se viene algún disco, proyecto nuevo?

Este año vamos a lanzar un nuevo disco. Estamos viendo las canciones que incluiremos y el formato que tendrá. Se vienen canciones muy lindas, seguro para antes de fin de año estará en la calle.

 

Termina la entrevista. Se hace presente un silencio cargado de emoción. Él, ¿Será consciente de cómo nos conmueve a través de su música?