HERNÁN LUCERO

“En toda canción argentina hay algo de tango”

Conversamos con Hernán Lucero, cantante y compositor de tango, admirador de la obra de Carlos Gardel y dueño de una voz absolutamente conquistadora.

Alerta cultural: Contanos de dónde viene el amor por el tango…

HL: Un poco de mi abuelo, a quien le gustaba mucho Gardel. Él vivía en San Juan y yo lo veía una vez por año. Su casa antigua, casi colonial, tenía una galería techada muy hermosa con un cuadro grande de Gardel. En su patio se mateaba, se bailaba, se guitarreaba, caían guitarristas cantores para hacer música. Así que la actividad familiar, lo más íntimo y lúdico y amoroso del encuentro de la familia con mis abuelos se daba en ese patio, donde la figura de Gardel observaba omnipresente desde la foto. De ahí viene el amor por el tango, que al principio fue y aún hoy lo es, por las obras de Gardel. Es el artista más grande que nos dio el tango. En toda canción argentina hay algo de Gardel, es imposible soslayar su presencia en cualquier canción, sea de Yupanqui, de Falú, de Peteco Carabajal o de Charly García.

¿Desde qué edad escuchás esta música?

Desde siempre. No recuerdo una época de mi vida donde no estuviera cerca de la música de Gardel, entre otros artistas que también son fuente de inspiración.

¿Sabés bailarlo?

Muy elementalmente, casi que podría decirte que no…

¿Cuáles fueron tus primeros pasos para lanzarte como artista?

Fue una necesidad, no me lo propuse, simplemente sucedió. Fue algo que evidentemente tenía que hacer. A veces pienso que hice todo lo posible por no ser artista, y a pesar de eso lo soy. Lo primero que hice fue escuchar mi corazón, y lo segundo empezar a cantar con verdadero compromiso. Hacerlo bien y decir lo que siento en cada canción. Ese fue el primer paso, desde el punto de vista espiritual. Y profesionalmente fue alrededor de los 20 años junto a un amigo pianista con quien formamos un dúo y salimos a buscar lugares para cantar. Solíamos tocar por unos pocos pesos en un bar muy pintoresco que estaba ubicado en 25 de mayo y Córdoba.

¿Cuáles son tus artistas maestros?

¡Uff! The Beattles, Alfredo Zitarrosa, Yupanqui, Charly García, Fito Páez, The Rolling Stones, Mercedes Sosa, Jairo. En el tango, Gardel, Troilo, Pugliese, Piazzolla, Horacio Ferrer, El Tata Cedrón, Hugo del Carril y Nelly Omar; entre otros.

¿Con quién estudiás canto?

¡Con Ana Sirulnik! Es una gran maestra… estoy estudiando con ella hace 6/7 años.

¿Sobre qué temas componés?

Son canciones de amor, con lo cual tienen que ver con lo que es la finitud del amor, el misterio y la maravilla del enamoramiento y lo fugaz. El amor es para siempre. Lo que suelen ser fugaces son las relaciones. Hay una paradoja, cómo puede amar uno tanto al otro y que, sin embargo, se torne tan difícil compartir la vida con ese otro. Esas son las preguntas que me hago y trato de responder con mis canciones.

Contanos qué temas te vuelven loco…

Todos los tangos de Gardel, todas las canciones de The Beattles… ahí está lo que más amo de una canción.

¿Qué opinás del tango, esta música que tantos relacionan con la melancolía?

Lo de la melancolía, puede ser que haya algo, pero no es solo en el tango. Hay melancolía en la mayoría de las canciones, sobre todo en las que se ocupan del paso del tiempo. El arte tiene algo de melancólico. En el tango hay una referencia a otro tiempo, de hecho, Gardel compuso hasta el año 35, pero creo que las personas que encuentran melancolía en el tango es porque ellas mismas son melancólicas. En el tango encuentro una de las melodías más bellas que haya encontrado jamás. Lo importante es lo que te hace sentir esa música, el lugar espiritual al que te lleva. Vivimos en un mundo que sería imposible de sobrellevar sin música.

¿Alguna experiencia transformadora?

La primera vez que escuché a The Beattles estaba en el colegio primario y un amigo me dijo: “¿Conocés esto?”… Y escuchamos “La vi parada ahí”. También mi primer acercamiento a Gardel, cuando sentí sorpresa y embriaguez. Escuchar a Gardel es una experiencia que vivo a diario y cada vez que lo hago es la misma sensación de perplejidad. También recuerdo la primera vez que escuché en vivo a Nelly Omar y a Mercedes Sosa en Olivos en un recital al aire libre, yo era adolescente, allá por los ’90.

¿Qué lugares de Buenos Aires te gustan para escuchar tango?

El mejor lugar es algún bar tranquilo, seguramente está todavía en la ciudad, en algún barrio alejado del centro, con algún buen cantor o cantora. Pienso en algunos lugares en los que yo cantaba hace muchos años… quizá es una fantasía, quizá ya no estén más, pero pienso en ese lugar íntimo y familiar en el que el cantor está sin micrófono, junto a las mesas y comparte con vos alguna emoción, alguna lágrima.

¿Con qué artistas que admirás compartiste escenario?

Invité a muchos, también me han invitado. ¡Con tantos! Alguna vez aceptaron mi invitación Julia Zenko, Jairo -a quien admiro mucho- Juan Falú y Omar Moreno Palacios; entre otros.

¿Cuál fue el lugar más especial en el que cantaste?

Me ha tocado cantar en teatros muy importantes, pero quizá y por ser la primera vez, en el Auditorium Parco della Musica de Roma.

¿Cuáles son tus proyectos artísticos en los próximos meses?

Estoy grabando mi próximo disco que aún no sé cómo se va a llamar, pero va a ser un disco en el que voy a abrazar a toda la canción argentina. Voy a cantar tangos, pero también sambas, folclore, música criolla y rock nacional. Así como Gardel es el padre de la patria de la canción nuestra, el tango es una suerte de base de la canción argentina. Alguien dijo alguna vez que es el único género de creación absolutamente argentina. Los ritmos criollos nuestros nos unen con América Latina, la América original. El tango es algo que nació en el Río de la Plata y que tiene influencias múltiples y que por eso puede hermanarse con el resto de la canción argentina.

¿Cuándo presentarás el disco?

Creo que podríamos estar presentándolo en los meses de mayo o junio y en octubre del año que viene lo llevaré de gira por Europa (España, Francia e Italia, por ahora).