Ph: María Agustina Díaz

 El regalo de mamá

 Son dos semanas, quince días donde el hombre desespera. Porque por cuestiones de mercado, de olvido, de vivir aceleradísimos no pensamos en obsequiarle algo a nuestras madres un 11 de febrero, un 12 de marzo, un 10 de agosto o un 4 de noviembre. No se nos ocurre ni comprarle una cartera, una cafetera, un par de ojotas y ni siquiera llevarle un desayuno sorpresa para que comience el día con una sonrisa. No nada de eso, esperamos que llegue octubre para que aparezca el gran problema: ¿Qué regalar para el día de la madre?.

Reflexión - Tato

Ph: María Agustina Díaz
Modelo: Patricia Blasi

 Seamos sinceros el hombre recién se interesa por los gustos de la mujer cuando comienza octubre, se acuerda que la fecha se acerca y debe recordar los gustos y talles de su mujer. ¿Calza 36 o 37? ¿Talle M le ira? ¿Qué perfume usa? ¿Pulsera o collar? Infinitas son las preguntas que se realiza el hombre antes de ir a comprar el regalo. Entonces comienza a revisar toda la ropa de su mujer, todo su stand de bijouterie, qué le hace falta en la cocina y de más. El problema de que regalar, comienza cuando los hijos cumplen 8 años, porque, cuando el nene es chiquito compres lo que le compres, miras a tu mujer con carita de perro faldero y le decís “gorda lo eligió el nene” y automáticamente se transforma en el mejor regalo del mundo aunque le hayas comprado el calendario de Orangel.

 Cuando crece el nene no hay más excusas, el hombre debe demostrar que en esos años aprovecho cada día para conocer los gustos y medidas de su mujer…Pero mayoritariamente esto no ocurre y debe comenzar su expedición para no comerse el mal humor de su mujer el domingo. A esta altura tu pibe no te salva porque él está en la adolescencia y si de él dependiera le compraría un pijama a la madre o unas pantuflas para zafar el momento. Lo cual sabemos que es peor y la cara de mal humor vendría acompañada de una catarata de insultos para ambos.

 Lo bueno es que el pibe es compinche entonces podes coordinar para que salga de compras con la madre y vos comiences a revisar todo para realizar la correcta elección del regalo.

 Párrafo aparte para el día en que concurrimos a comprar el obsequio. Porque ese día el hombre se siente más extraño, sabe que debe ingresar a lugares de mujer y el trato debe ser más cordial, no puede exclamar: “¿Flaco cuanto esta campera? o ¿Nene tenés estas en 42?” No, nada de eso el trato debe ser correcto para que las chicas te ayuden a encontrar lo que necesitas y de paso te hagan alguna otra recomendación.

 En mi caso por suerte esto no ocurre Mía y Martina, mis nenas de 8 y 10 años, conocen a la perfección a su madre entonces entran a las tiendas y saben que es lo que tiene, lo que le hace falta y que es lo que le encanta a su madre y me facilitan muchísimo las cosas.

 Sin embargo mientras escribo estas líneas recuerdo a las personas que no valoraron a sus madres cuando las tenían y hoy se arrodillan en el cementerio pidiendo perdón. Distintos aquellos que la perdieron antes de tiempo y no pudieron vivir miles de momentos junto a ella pero siempre la recuerdan con una sonrisa.

 Por eso te digo a vos, está bien que te saques una foto con tu madre y la subas a las redes sociales “el día de la madre”, o que le obsequies algo que necesite, pero mejor sería que te des cuenta que eso lo podes hacer cualquier día, que para ella va a ser especial igual.