La vida tiene idas y vueltas en los que encontramos puntos sin retornos, donde no hay ninguna salida posible. Dentro de esa situación he quedado inmerso Jotta (interpretado por Martín Vega). La película inicia con Jotta, el hijo único de una madre que ha partido tras una grave enfermedad, intenta ordenar la casa para desprenderse de sus pertenencias. Pero ese trabajo lo inunda de recuerdos. En ese proceso, Jotta busca una salvación para aliviar la última etapa de vida mala junto a su madre. De esa manera, inicia un “casting” de religiones, se introduce al cristianismo, al judaísmo, y como no podía faltar, al pentecostal. Para ello, sigue de cerca a sus principales representantes y a sus fieles. Pero, en cada una encontrará sus contradicciones.

 La madre es la gran actriz Leonor Manso quién una vez más da cuenta de su enorme trayectoria, en cada plano nos hace sentir el sufrimiento de la enfermedad. Este personaje lucha contra la rutina hospitalaria, el cual parece ser el único medio que no la hará sufrir, pero logra captar la atención de su hijo y que este la tome para escapar de ese lugar inhabitable. Así, la tranquilidad de ella en ese último momento se transforma en la calma de Jotta.

 El film es el primer largometraje del director Alejando Rath, el mismo hace un recorrido por la política y por diversas religiones en las que saca la falsa esperanza que cada uno representa. Rath quién desde sus inicio en el cine había pensado en hacer cine social con el objetivo de que los espectadores toman conciencia. Pero fue movilizado por la muerte de su madre, y así, termino escribiendo un guión ficcional. Convirtiendo a su propia madre en musa inspiradora. Podemos decir que la historia del Jotta cuenta los días de Rath en el proceso de despedir a su propia madre. Seguramente el proceso de creación que compone la película fue sanador ante el dolor que causa la pedida de un ser querido.

 La cámara es absolutamente inquieta, tomando momento de actos políticos y eventos religiosos que son de eventos de la vida real. Pero a medida que la película llega a su momento álgido la cámara se vuelve más activa. Esa cámara inquieta al espectador, y también surge la pregunta ¿cuál es la mejor manera de morir?.

Alicia dirigida por Alejandro Rath

Alicia dirigida por Alejandro Rath

 En resumen Alicia, tiene varios ejes: la militancia de izquierda como parte formadora, la religión como sistema que organiza el comportamiento de los seguidores, el miedo a la muerte y con junto a eso los recuerdos que vuelven del pasado para estar más presentes, y un sin fin de sensación que interpelan a todos en las butacas. Todo esto es conectado al dolor de la madre que se hace más y más insoportable.

 El último sentido está presente en el gesto final de la madre, que pasa de la debacle en la que se encuentra y puede irse tranquila. Ese final lo es todo.


Ficha técnica

Alicia (2018, Argentina)

Dirección: Alejandro Rath / Guión: Alejandro Rath, Alberto Romero / Una producción de Protón Cine (Mariana Luconi), Zebra Films (Juan Martín Hsu), Puente Films (Alejandro Rath) y Mostra Cine (Valeria Bistagnino) / Producción ejecutiva: Mariana Luconi, Valeria Bistagnino / Fotografía y Cámara: Martin Turnes / Dirección de Sonido: Lucas Ulecia / Dirección de arte: Angeles García Frinchaboy / Montaje: Anita Remón / Elenco: Leonor Manso, Patricio Contreras, Martín Vega, Paloma Contreras, Iván Moschner, Silvia Geijo, Sergio Villamil, Pedro Roth y Héctor Giménez / Distribución: Santa Cine.

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